Jugar, bailar, crecer.

La danza y el movimiento libre pueden ser herramientas fantásticas para acompañar el crecimiento físico y emocional en la infancia. Los talleres de danza expresiva son un espacio donde dar lugar al reconocimiento de las emociones y vivenciarlas en el cuerpo; donde dar lugar al juego simbólico, la psicomotricidad, la escucha hacia uno mismo y hacia el grupo, la expresión, la creatividad.

Un lugar de permiso, cuidado por un adulto que acompaña al grupo, donde poder descargar y donde y dar canal a la gran cantidad de energía que se mueve en los niños y niñas.

Donde seguir el hilo del deseo a través del cuerpo en movimiento. Correr, saltar, bailar, respirar, crear, jugar, interpretar, descubrir, imitar… un montón de posibilidades que ofrecen el movimiento y la danza en grupo.

Si formas parte de una escuela, proyecto, centro o cooperativa en la que quereis ofrecer sesiones de cuerpo y movimiento para niñxs, ponte en contacto conmigo para organizar el calendario lectivo.